Tutoría en LOMLOE: cómo abordarla con criterios de evaluación
La tutoría es un espacio difícil de encajar en el marco LOMLOE: no tiene currículo propio en el sentido estricto, pero sí tiene objetivos pedagógicos formales y se conecta con competencias clave del alumnado. Este artículo aborda cómo planificar la tutoría con un enfoque coherente con LOMLOE, qué criterios pueden estructurarla, cómo conectar la acción tutorial con la evaluación competencial del grupo y qué herramientas funcionan mejor en la práctica de la tutoría de Secundaria.
La tutoría: ese espacio que LOMLOE no ha rediseñado del todo
Si pides a la mayoría del profesorado tutor un currículo LOMLOE de tutoría, no lo tiene. Y no porque no haga el trabajo: lo hace. Es porque la tutoría es una actividad formativa que ha quedado fuera del marco competencial explícito que LOMLOE ha desarrollado para las asignaturas. Eso genera dos problemas: la tutoría se trata como improvisación residual, y se desconecta del lenguaje pedagógico con el que el resto del curso se planifica.
El enfoque que funciona es traer a la tutoría el mismo lenguaje que usa el resto del sistema: objetivos por trimestre, criterios observables, instrumentos de seguimiento. No para calificar, sino para que la tutoría tenga estructura y se pueda evaluar como práctica docente.
Las competencias clave que atraviesan la tutoría
El Perfil de Salida del alumnado al término de la ESO (Anexo I del RD 217/2022) define ocho competencias clave. De estas, tres tienen un papel central en la acción tutorial:
| Competencia clave | Cómo se trabaja en tutoría | Indicadores observables |
|---|---|---|
| Competencia personal, social y de aprender a aprender (CPSAA) | Hábitos de estudio, autoconocimiento, gestión emocional, relaciones interpersonales | Asistencia, rendimiento global, clima de aula, autorregulación |
| Competencia ciudadana (CC) | Convivencia, normas, derechos y deberes, participación | Conducta, participación en delegación, respeto al grupo |
| Competencia digital (CD) | Uso responsable de redes, ciudadanía digital, identidad digital | Uso del móvil, conducta en redes, hábitos de información |
Otras competencias también aparecen, pero estas tres son el núcleo. Estructurar el plan de tutoría alrededor de estas competencias da coherencia al trabajo.
Plan de Acción Tutorial (PAT): estructura mínima
El PAT es el documento del centro que recoge cómo se organiza la tutoría a lo largo del curso. No es una programación didáctica, pero comparte estructura. Lo que la inspección pide habitualmente:
-
1
Marco normativo y referencias
LOMLOE, RD 217/2022, decreto autonómico, normas internas del centro.
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2
Objetivos generales del PAT
Qué pretende la acción tutorial. Suelen ser 4-6 objetivos: convivencia, hábitos de estudio, orientación académica y profesional, atención a la diversidad, coordinación con familias, prevención.
-
3
Objetivos específicos por curso
Diferentes en 1.º ESO (transición desde Primaria) que en 2.º Bachillerato (orientación universitaria). Convocer al menos tres por curso y trimestre.
-
4
Sesiones tipo por trimestre
Calendario orientativo con temas: cohesión inicial, técnicas de estudio, gestión emocional, orientación, prevención de violencia, etc. Flexible pero no inexistente.
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5
Coordinación con orientación
Reuniones periódicas, derivaciones, casos de seguimiento. Calendario.
-
6
Atención a familias
Horario, modalidades (presencial, telemática), protocolos.
-
7
Evaluación del propio PAT
Indicadores, calendario de revisión, modificaciones del año anterior.
Sesiones de tutoría por trimestre: propuesta operativa
Una hora lectiva semanal por grupo significa 30-32 sesiones al año. No todas son «temas de tutoría»: muchas son seguimiento, organización, comunicación de información del centro. Pero al menos 10-12 sesiones por curso deberían ser sesiones planificadas con tema y dinámica.
Primer trimestre: cohesión y hábitos
- Sesión 1: presentación del grupo y normas internas.
- Sesión 2: técnicas de estudio (planificación del trabajo, descansos).
- Sesión 3: gestión del tiempo (cuaderno, agenda, calendario).
- Sesión 4: prevención de violencia escolar (acoso, ciberacoso).
- Sesión 5: preparación de la primera evaluación (autoconciencia de cómo va cada alumno).
Segundo trimestre: convivencia y autorregulación
- Sesión 1: análisis de resultados del primer trimestre (taller individual).
- Sesión 2: dinámica de grupo (cohesión, roles).
- Sesión 3: gestión emocional, estrés y ansiedad.
- Sesión 4: salud mental adolescente (acceso a recursos del centro).
- Sesión 5: ciudadanía digital y huella en redes sociales.
Tercer trimestre: orientación y cierre
- Sesión 1: análisis de evolución (qué ha mejorado, qué falta).
- Sesión 2: orientación académica (próximo curso, optatividad, itinerarios).
- Sesión 3: orientación profesional (en 4.º ESO y 2.º Bach especialmente).
- Sesión 4: balance personal y de grupo.
Indicadores observables para evaluar la tutoría
La tutoría no se evalúa con nota, pero sí tiene indicadores observables. Lo que un tutor puede recoger durante el curso:
| Indicador | Cómo se mide | Periodicidad | A quién informa |
|---|---|---|---|
| Clima de aula | Encuesta anónima al alumnado (3-4 preguntas) | Trimestral | Tutor, equipo docente |
| Asistencia del grupo | % de asistencia mensual | Mensual | Jefatura de estudios |
| Conductas disruptivas | Partes de incidencia, registros | Continuo | Equipo docente, jefatura |
| Rendimiento global | Notas medias y % de aprobados | Trimestral | Equipo docente, familias |
| Comunicación con familias | Reuniones realizadas, correos enviados | Continuo | Tutor (registro interno) |
| Derivaciones a orientación | Número y motivo | Trimestral | Orientación |
| Participación del alumnado | Asistencia a actividades de grupo, delegación | Continuo | Tutor |
Estos indicadores no califican al tutor, pero permiten que el equipo directivo y la propia tutoría vean si la acción tutorial está funcionando o si necesita ajuste.
Cómo conectar la tutoría con la evaluación competencial
La tutoría aporta evidencias para la evaluación competencial del grupo en las competencias transversales. Esto no significa que el tutor califique todas las competencias, pero sí que su observación es un instrumento válido para el equipo docente.
- Observación de hábitos: el tutor ve cómo trabaja el grupo a lo largo del curso, no solo en su asignatura. Esa visión panorámica vale para la junta de evaluación.
- Datos de absentismo: el tutor centraliza la información de asistencia, lo que es relevante para evaluar autoconciencia y autorregulación.
- Conducta en grupo: el tutor ve dinámicas que un profesor de materia no ve. Convivencia, liderazgo, exclusión.
- Comunicación con familias: el tutor sabe del contexto familiar de cada alumno (con límites de privacidad). Esa información completa la evaluación.
- Coordinación con orientación: casos de NEAE, dictamen, seguimiento de adaptaciones. El tutor es el nexo.
Tutorías difíciles: tres situaciones que aparecen cada año
Grupo con conflicto interno (acoso, exclusión)
Lo primero: detectar pronto. Indicadores: ausencias selectivas, cambios bruscos de comportamiento, agrupamiento polarizado, rumores. Lo segundo: actuar con orientación y, si procede, con el protocolo de acoso del centro. El tutor en solitario no resuelve un caso de acoso: lo deriva al equipo competente con el material disponible.
Alumno en crisis emocional
Adolescente que muestra signos de ansiedad, depresión o ideación suicida. Aquí el tutor escucha, acompaña, deriva a orientación y, si la situación es grave, informa a jefatura y familia. No diagnostica. No promete confidencialidad si hay riesgo. No actúa como terapeuta.
Conflicto con un profesor del equipo docente
El alumnado se queja de un profesor concreto: trato, evaluación, metodología. El tutor escucha, busca contraste con el profesor en cuestión, intenta mediar si es posible, deriva a jefatura si no. No toma partido público. No habla mal del compañero ante el alumnado.
La tutoría que más recuerda el alumnado años después no es la del profesor que les daba siempre la razón, ni la del que les exigía mucho. Es la del que les escuchó cuando lo necesitaron y derivó cuando él no podía hacer más. Saber lo que uno puede hacer, y lo que no, es la habilidad esencial del tutor.
Herramientas digitales que ayudan al tutor
El trabajo del tutor genera mucha información: incidencias, comunicaciones con familias, registros de asistencia, observaciones del equipo docente. Centralizarla es clave:
- Plataforma del centro (Séneca, Itaca, GestIB...) con módulo de tutoría: comunicación oficial, registros de asistencia, reuniones.
- Hoja de seguimiento personal por alumno (cuaderno tutorial): información cualitativa que la plataforma no captura.
- Plantilla de actas de reuniones con familias.
- Calendario compartido con orientación y jefatura.
- Herramienta de informes competenciales para apoyar la conversación con familias y junta de evaluación.
Si tu centro usa una plataforma como Corrigiendo.es, los informes competenciales por alumno aportan al tutor una visión transversal de cómo va cada uno en todas las asignaturas, lo que enriquece la tutoría individual. Más sobre esto en cómo hacer informes competenciales por alumno y en comunicación con familias en LOMLOE.
Checklist del tutor en LOMLOE
- Tengo el PAT del centro y conozco los objetivos por trimestre.
- Tengo cuaderno de tutor con seguimiento individualizado del grupo.
- Conozco las competencias clave que se trabajan transversalmente en tutoría.
- Tengo agenda de reuniones con orientación (al menos una al mes).
- Tengo registro de comunicaciones con familias del trimestre.
- Tengo protocolo claro para casos delicados (acoso, salud mental, conflicto).
- Conozco los recursos del centro a los que puedo derivar.
- Tengo planificadas las sesiones temáticas del trimestre con materiales.